Turbinicarpus lophophorides

Los capullos de las flores casi no se apreciaban entre la pelambrera del Turbinicarpus, pero cuando abrieron, fue imposible no fijarse.


2 comentarios:

Khenai dijo...

Venga pinchos y pinchos y no hay quien vea tus sucus, cachis en la mar!

Muchos besos

Ender dijo...

Pues mira, que han caído unas cuantas gasterias últimamente ;P

Besos